Se inicia con una señal de la cruz

Venerable y justo San Judas Tadeo me encomiendo a tu nombre mi cuerpo mi alma, mi espíritu, mi familia y más cercanos amigos, apóstol bendito y santo eficaz de las causas imposibles, hoy convoco tu nombre desde mi sumisa morada para consagrarme a ti, te he elegido como mi santo patrono, a ti consagro mis actos, mis pensamientos y mi alma para que como guardián celoso cuides que no renuncie ni en los momentos más difíciles a mi fe y pueda a través de tu consejo servir a Cristo y a Dios en el cielo. Que con tu mano guíes mis pasos, con tu llama quites lo malo e ilumines la vereda donde transito.

Subyuga mis ideas, pensamientos gestos y acciones negativas y censura antes de que sea realizado cualquier acto que sea impuro, vil y despreciable a los ojos de nuestro pastor eterno y así en el momento de escuchar su llamado me sea conferida la salvación en el cielo, San Judas Tadeo Solicito tu protección en los oscuros y buenaventura en los buenos momento, bendice y custodia con celo divino mis actos, mi casa, mis bienes y mi familia.

Me comprometo ante los hombres en la tierra a exaltar y honrar tu nombre, apóstol santo justo y glorificado a así como el de nuestro padre universal en el cielo, que seas tú mi voz delante del altísimo y que pueda conseguir tu favor cuando lo necesite.

Transforma mis pensamientos y mi vida para que transite de manera justa por el sendero de la bondad como cordero manso del rebaño de Jesús, muéstrame la humildad que profesaste y por la que eres reconocido que aun siendo familia de Jesucristo nunca alzaste la voz por encima de tus apóstoles hermanos, enséñame a no dejarme humillar así como nunca permitiste ser humillado aun cuando tu nombre fue mancillado, muéstrame la fortaleza y el temple que mostraste ante los herejes aun cuando mi vida me cueste.

San Judas Tadeo bendito te alabo, te enaltezco y  glorifico para que seas mi patrono justo y benevolente, el santo de las causas perdidas así como perdida se encuentra mi alma en este momento, gloria a ti y al altísimo en los cielos que nunca me falte tu consuelo amen.

Debe terminar con una señal de la cruz