Diversos son los testimonios que relatan la intervención del niño Jesús de Praga en la protección de las embarazadas, su tierna imagen de niño menos a tres años. Despierta la ternura y amor maternal de las mujeres gestantes así como también de aquellas que desean fervorosamente recibir la bendición de quedar encinta. Su protección viene dada del cuidado maternal que la embarazada le provee, y de la protección del niño que viene en camino, ya que se siente identificado por la bendición y amor recibido por su madre la Santa Virgen María